Kazim había logrado su objetivo: alejar a Seyran y Suna del caos de la mansión Korhan. Sin embargo, la paz que esperaba encontrar en su hogar se desvaneció rápidamente. Seyran se sentía como un pájaro enjaulado, añorando la libertad y la pasión que había experimentado junto a Ferit. Suna, por su parte, temía por el futuro de su hermana y por la relación que había florecido entre ellos.
Un día, mientras revisaba antiguas pertenencias, Seyran encontró una carta escondida en un libro. Era de Ferit. Con el corazón acelerado, abrió la carta y comenzó a leer. En ella, Ferit expresaba su amor por ella, sus miedos y sus esperanzas. Confesaba que siempre había temido que Seyran nunca correspondiera a sus sentimientos y que por eso había huido.
Las palabras de Ferit resonaron en el corazón de Seyran. Se dio cuenta de que había subestimado los sentimientos de Ferit y que quizás había cometido un error al dejarlo ir. Un deseo ardiente de luchar por su amor nació en su interior. Sin embargo, sabía que enfrentaría una oposición feroz por parte de su padre. Kazim, aferrado a sus tradiciones y prejuicios, nunca aceptaría una relación entre Seyran y Ferit. Seyran comprendía que si decidía seguir su corazón, tendría que enfrentarse a su padre y a las consecuencias de sus actos.
Después de largas noches de reflexión, Seyran tomó una decisión. Decidió escribirle una carta a Ferit, expresándole sus sentimientos y pidiéndole que volviera. Sabía que era un riesgo, pero estaba dispuesta a arriesgarlo todo por su amor. Cuando Kazim descubrió la carta, estalló en cólera. Prohibió a Seyran comunicarse con Ferit y la confinó en su habitación. Pero Seyran no se dejó vencer. Con la ayuda de Suna, logró escapar de la casa y se dirigió a la mansión Korhan.
Al llegar, Seyran se encontró con Ferit. Los dos se abrazaron con fuerza, liberando todas las emociones reprimidas. Ferit le aseguró que nunca la había olvidado y que siempre la amaría. Sin embargo, su felicidad fue efímera. Kazim, furioso por la desobediencia de su hija, llegó a la mansión acompañado de sus hombres. Amenazó con separar a Seyran y Ferit para siempre. En ese momento, Seyran se dio cuenta de que tenía que tomar una decisión definitiva. ¿Estaba dispuesta a renunciar a todo por su amor? ¿Podría enfrentar las consecuencias de sus acciones?